COMUNICADO

Observatorio contra la LGBTfobia” denuncia la parcialidad y el adoctrinamiento antigay de los nuevos materiales de educación afectivo-sexual promovidos por el Vaticano

MADRID, a 5 de Septiembre de 2016.-

El Observatorio Español contra la LGBTfobia (STOPLGBTFOBIA) denuncia la parcialidad y el adoctrinamiento antigay de los nuevos materiales de educación afectivo-sexual promovidos por el Vaticano para reforzar esta materia en los colegios católicos.

Los materiales han sido elaborados por la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE) destinados a adolescentes de 12 a 16 años para utilizarse durante la asignatura de Religión de la ESO, pero también para las catequésis parroquiales, la preparación de la confirmación y para la formación de padres a sus hijos. El Consejo Pontificio para la Familia ha decidido proponerlos como formación oficial de la Iglesia Católica a nivel mundial, adaptándolos a 5 idiomas.

La web con los materiales se titula «El lugar del encuentro: la aventura del amor», está dividida en seis unidades y utiliza el símil del montaje de una tienda de campaña, «donde lo importante son los cimientos, donde colocamos la tienda». Se publicita como “un itinerario de educación al amor que ayude a los jóvenes a descubrir la belleza de la entrega mutua y la búsqueda de la felicidad a través de la entrega del cuerpo y del espíritu. A través del lenguaje corporal, la sexualidad y los afectos se revelan como dinamismos para vivir una existencia en plenitud en la cotidianidad de la vida”.

Desde el Observatorio denunciamos la parcialidad e instrumentalización que a través de una pretendida ‘educación afectivo-sexual’, acientífica e incompleta, pretende ofrecer un único tipo de sexualidad como el correcto: la heterosexualidad tradicional, además de sobrevalorar la castidad, la continencia, la virginidad, la fidelidad y una sexualidad orientada a la reproducción y al matrimonio. También se condena el narcisismo, el autoerotismo y la masturbación, además del pansexualismo, el hedonismo, la supresión del pudor y las relaciones prematrimoniales”, explica Paco Ramírez, director del Observatorio.

Además de ignorar completamente cualquier orientación sexual diferente de la heterosexualidad, la primera unidad realiza una condena por defecto de la transexualidad y la identidad de género al defender el cuerpo como un elemento inalienable, don de Dios, que debemos aceptar sin cambios: ‘si yo mismo uso mi cuerpo como un objeto o cosa me rebajo; respetar mi cuerpo es respetarme a mí; mi cuerpo es para el amor’. La segunda unidad nos ofrece un único modelo de sexualidad heterosexual, al crear Dios una dualidad: hombre y mujer, cuyo fin es complementarse, y como fin llegar al matrimonio y reproducirse”, explica Paco Ramírez.

Sin duda se trata de imponer y adoctrinar a los jóvenes en el único modelo de conducta afectivo-sexual permitido por la Iglesia, realizado más bien desde la teología antropológica que desde un punto de vista objetivo imparcial y a la luz de la sexología y la ciencia modernas. Cualquier conocimiento que ignore la realidad científica del sexo y la afectividad, se acerca más a las materias paranormales y ocultas como la magia, que a una verdadera ciencia. No se trata pues de educación, más bien de adoctrinamiento e instrumentalización, con el fin de dar un matiz pseudocientífico y tener la excusa perfecta para no tratar temas afectivo-sexuales en los colegios, y combatir las influencias externas que produce la sociedad y los medios de comunicación actuales.”, expone Ramírez.

Además no tratar las diferentes orientaciones y conductas sexuales es una forma indirecta de profundizar en la ignorancia y el desconocimiento, que mantiene los prejuicios y la discriminación de otras formas de sexualidades como homosexuales, bisexuales y transexuales, entre otros. Sin duda es la reacción de los sectores ultramontanos de la Iglesia Católica que pretenden imponer a sangre y fuego el fundamentalismo doctrinario de la moral sexual, más que preocuparse de los verdaderos temas que interesa a la sociedad y a los feligreses como son la pobreza y la injusticia en el mundo entre otros. En definitiva es un ataque oculto contra las personas LGBT y en contra de una sexualidad libre y sana de prejuicios”, sigue exponiendo Ramírez.

Desde el Observatorio solicitamos a las administraciones educativas y a los profesionales de la sexología, y a la sociedad en general, que se enfrenten y combatan estos contenidos sexistas plenos de LGBTfobia, que sólo adoctrinan en la discriminación y el odio hacia las personas sexodiversas”, finaliza el director del Observatorio.

Los materiales pueden encontrarse en:

http://www.educazioneaffettiva.org/el-proyecto/?lang=es