COMUNICADO DE PRENSA

 

Madrid, a 6 de Abril de 2016.-

STOPLGBTFOBIA SE MUESTRA DISPUESTA A RECURRIR A LA JUSTICIA DEPORTIVA Y PENAL PARA ACABAR CON LA HOMOFOBIA EN EL FÚTBOL EN ESPAÑA

 

Durante la convocatoria a los medios también se ha expuesto la estrategia emprendida por STOPLGBTFOBIA para acabar con la homofobia en el fútbol español ante la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte donde se ha denunciado al F.C. Barcelona por los insultos homófobos proferidos contra el futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo.

 

“Desde STOPLGBTFOBIA continuamos considerando lamentables y vergonzosos los insultos homófobos proferidos durante el encuentro del pasado sábado entre FC Barcelona y Real Madrid, donde son evidentes los continuados gritos de ‘Cristiano Maricón’. Además de continuar con nuestra denuncia ante la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el deporte contra el FC Barcelona, hemos considerado la respuesta tanto del propio club como de la Liga de Fútbol Profesional”, explica Paco Ramírez.

 

“Por un lado resulta lamentable que el propio club FC Barcelona no haya hecho ninguna declaración lamentando los insultos coreados por algunos de sus hinchas siguiendo en un mutismo incomprensible en un club que hace menos de un año ha firmado un protocolo específico de lucha contra la homofobia”, declara Ramírez.

 

“Y por otro lado ha sido una desagradable sorpresa la actitud de la Liga de Fútbol Profesional, que aún reconociendo los cánticos homófobos, intenta minimizarlos y cubrir en una clara muestra de hipócrito corporativismo profesional a uno de sus principales clubes, demostrando su nula intención de luchar contra la homofobia en el fútbol profesional en España. Según la Liga, los cánticos han sido minoritarios y no ha sido un cántico coral de todo el estadio, por lo que no le merece sanción alguna. Incluso intenta comparar el grito de ‘Cristiano Maricón’ con otros proferidos en otros partidos de la misma semana como ‘Puta Sevilla’ o ‘Puta Málaga’, y alguno más similar”, afirma Paco Ramírez.

 

“Resulta evidente la doble vara de medir la intolerancia en el fútbol, cuando un mero plátano expulsado al campo, o algunos gritos simiescos proferidos por sólo algunos aficionados han provocado grandes sanciones y cierre de estadios. ¿Cuántos decibelios de ruido y de insultos homófobos son necesarios según La Liga para que puedan ser sancionados? ¿Cuánto dolor y humillación deben ser provocados en las personas LGBT para que La Liga actúe? ¿Tenemos que esperar que haya un caso similar al asesinato de un ‘Jimmy’ para que las autoridades deportivas actúen? Sin duda es vergonzoso intentar comparar la discriminación como si una normativa antirruido fuese, y sólo para el caso particular de la homofobia que parece ser que juega en 3ª Regional, cuando discriminaciones de racismo y xenofobia juegan en Primera División”, reflexiona el director de STOPLGBTFOBIA.

 

“Desde STOPLGBTFOBIA estamos decididos y dar un puñetazo definitivo en la mesa y acabar con esta lacra de la homofobia en el fútbol español, y si no encontramos justicia y ecuanimidad ante las autoridades deportivas tendremos recurrir a los tribunales de justicia. De momento esperemos que la Comisión antiviolencia admita nuestra personación en el caso, abra expediente sancionador y sancione estos luctuosos hechos como si de otro caso de racismo o xenofobia se tratase. Y en cuanto a La Liga de Fútbol Profesional si es cierto lo que se rumorea de que no pedirán sanción, recurriremos a la justicia deportiva para denunciarla en primera  instancia, reservándonos acciones civiles y penales hasta llegar a la última consecuencia. Si también la Comisión antiviolencia ignora o sanciona de forma irrisoria los insultos homófobos, no dudaremos en acudir tanto a la justicia deportiva como a la penal para cambiar este panorama desolador y vergonzoso que tiene que cambiar de una vez. A veces los derechos civiles que no conceden las autoridades, administraciones y fuerzas políticas, son conseguidos vía tribunales de justicia. Todo parece indicar que en España tendrá que ser lamentablemente de esta segunda forma”, finaliza Paco Ramírez.